Hay que partir de la base que aunque la Navidad sea motivo de celebración, no hay por qué celebrarla dándose cada día un banquete.
Para que un diabético la disfrute con salud, la mejor opción es no realizar comidas copiosas, "se puede hacer un excepción pero no de forma continua. El consejo es pedir siempre la mitad de la ración que se vayan a servir, sea el plato que sea".
