Salvo en los casos en que la fatiga se haya convertido en algo crónico o consecuencia de alguna patología, la mayoría de las veces se pueden remontar con cierta facilidad.
Lógicamente si esos estados proceden de un exceso de actividad física el descanso en cantidad y calidad suficiente es crucial para reponer energías, y sí esa desgana tiene un origen psicológico o emocional habrá que ahondar en las causas y buscar soluciones de base.
No obstante, estas pautas pueden ayudarnos a remontaran bajón y a recargar las pilas:
